El caso Brasil, el ejemplo que quiere seguir YPF en el offshore para potenciar la industria naviera

Más allá del enorme potencial de generación de divisas por exportación de petróleo que tiene el proyecto de exploración de la Cuenca Argentina Norte -donde en enero se perforaría el primer pozo-, hay todo un entramado productivo a lo largo de la cadena offshore que puede generar un valor adicional de hasta 60.000 millones de dólares.

Un estudio de la Facultado de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA) elaborado a pedido de YPF, muestra que si se sigue el ejemplo de Brasil, que empezó a desarrollar su plataforma offshore en el año 2001, se puede generar un interesante proceso de relanzamiento de la industria naval que sería incluso más beneficioso que la propia exportación petrolera.

La cuestión es que cada embarcación FPSO (Floating Production, Storage and Offloading) puede llegar a costar hasta 3.000 millones de dólares, por lo cual, con una estimación realista de participar con contenido nacional en el 15% del valor total, significaría un derrame muy importante para la actividad.

Brasil, por ejemplo, pasó de tener una industria naval muy atrasada como la que tiene Argentina actualmente, a participar con contenido local del 18% de las partes de este tipo de buques en sólo 12 años (2001 a 2013).

Barcos y Buques.
Barcos y Buques.

El informe sostiene que se podrían llegar a generar 242.000 empleos (2036) y hasta 37.600 MMUSD de valor e inversiones. Además, se reducirían un 21% las emisiones de CO2 y se ahorrarían 5.295 MMUSD, recursos suficientes para construir las biorrefinerías necesarias y el 50% de la parte nacional de las obras navales propuestas. Las inversiones compensatorias por el CO2 emitido generarían más de 27.740 empleos, descarbonizando importantes actividades navales regionales.

«Esto es posible gracias a la aún importante base industrial y científica de la Argentina y a la capacidad de producción económica de bioGNL (cero emisiones) para reemplazar parte de los combustibles a utilizar en la CAN. Esto genera un proceso virtuoso de economía circular que utiliza residuos urbanos, pesqueros y agro-ganaderos alimentando biorrefinerías, activando la transición energética y apoyando las economías regionales en la costa bonaerense», destacan.

«Con un nuevo Modelo Virtuoso de desarrollo como el propuesto en este estudio, la construcción naval y de equipos de O&G representarían entre el 63% y el 73% del impacto total. Para esto se requieren mejores políticas sectoriales que nos permitan aspirar al desarrollo de Noruega o Brasil, alejándonos de nuestro actual destino coincidente con el de África occidental», agregan.

Como un «desafío posterior» al desarrollo, trazan una hoja de ruta sobre toda la «riqueza de la frontera oceánica nacional». En ese sentido, ponen como ejemplo el diseño y desarrollo de proyectos de granjas eólicas offshore, la minería submarina, la energía mareomotriz, de olas y biorrefinerías que usen biomasa de algas marinas, entre otras actividades asociadas al aprovechamiento de recursos naturales disponibles en el océano.

Fuente: Forbes Argentina

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *