Salvaguardar la vida humana en el mar, una prioridad de todos

El mar fue, y es, un vínculo para el comercio y la comunicación entre las diferentes naciones. A través de la exploración por grandes navegantes y aventureros del mar se pudo ampliar el conocimiento de la geografía del planeta, permitió la colonización por parte de las grandes potencias y dio lugar a una incipiente explotación pesquera, que daría más tarde paso a la generación genuina de miles de puestos de trabajo

En la actualidad, la actividad pesquera se enfrenta a situaciones críticas y trágicas en las que, lamentablemente, los tripulantes que caen al mar no son localizados a tiempo o, en muchos casos, no son localizados. Estas circunstancias representan un grave peligro para la vida y seguridad de los trabajadores marítimos, así como un impacto emocional devastador en sus familias y comunidades.

La propuesta planteada por la multisectorial «Ningún hundimiento más» consiste en la implementación de un dispositivo (PLB) para cada hombre embarcado; lo cual representará un avance significativo en la seguridad marítima de nuestra región, resaltando el compromiso con la protección de la vida humana en el mar y la sostenibilidad de la actividad pesquera.

El sistema a implementar deberá estar compuesto por dos elementos principales:

Alarma en la Timonera: Se instalará una alarma de emergencia en la timonera del barco. En caso de que un tripulante caiga al mar accidentalmente, la alarma se activara de manera rápida y sencilla. Esta alarma sonará a un volumen alto y distintivo para alertar a todos los ocupantes de la embarcación sobre la emergencia, lo que permitirá una respuesta inmediata y coordinada para el rescate por parte de la tripulación.
Localizador – Radio Baliza: Las radiobalizas personales PLBs, alertan automáticamente a las autoridades de rescate y les indican la posición de la emergencia y los datos de identificación, lo que permite iniciar la operación del rescate.

La implementación de un Dispositivo PLB (Personal Locator Beacon) para los tripulantes de barcos pesqueros en nuestra región es una necesidad urgente. Esta medida mejorará la seguridad y las posibilidades de localización y rescate en caso de que un tripulante caiga al mar durante la realización de su trabajo.

Junto con las radiobalizas EPIRBs forman parte del sistema GMDSS y son uno de los más importantes elementos de seguridad a bordo.

Se estima que las radiobalizas de 406 Mhz, de diferentes tipos, ya han contribuido a salvar más de 40.000 vidas, en tierra y en la mar.

Estas medidas tecnológicas son insuficientes si no están acompañadas por la formación, capacitación y concientización que todo tripulante debe tener; dado que existe una enorme diferencia entre el entorno propio de un buque y las condiciones con las cuales los tripulantes se encuentran en tierra.

Debemos trabajar férreamente para fortalecer una cultura organizacional que nos permita desarrollar nuestro trabajo en el mar con seguridad, equilibrando la balanza entre factor humano y tecnología.

Existe una necesidad inequívoca de preparar y capacitar para la vida en el mar a las personas que conforman la tripulación de un buque pesquero; dado que el trabajo a bordo puede constituir una ocupación peligrosa para las personas inexpertas. Por ello la sumatoria de conocimientos relativos a los elementos de seguridad, permitirán a la gente de mar comprender su especificidad y procedimientos de uso, tomando conciencia de su importancia, de forma que puedan adaptarse de la mejor manera al ambiente de abordo y que se encuentren en las mejores condiciones para hacer frente a circunstancias imprevistas.

De nada sirve la tecnología sin concientización, capacitación y obligatoriedad de utilización bajo la pena de la aplicación de sanciones. Ningún tripulante debe salir solo de las áreas seguras sin su chaleco salvavidas y sin estar bajo la atenta mirada de un compañero, indistintamente del tamaño del buque. Deben existir las normativas reglamentarias correspondientes que establezcan en forma clara y estricta estas responsabilidades; complementando lo establecido por el Código de Gestión de Seguridad (IGS), de la Organización Marítima Internacional (OMI).

Consideramos necesario asumir que para establecer una verdadera «cultura de la seguridad», tal y como procura la OMI, han de tomarse en consideración todos los factores implicados en el sistema marítimo.

El verdadero problema es la ilusión de seguridad a la que los empleados sucumben con la creciente experiencia laboral y práctica, y son los empleados quienes toman la decisión contra las precauciones de seguridad y bajo su propio riesgo.

El grado de repercusión que el factor humano tiene en el ámbito marítimo queda probado desde el momento en que la propia OMI dedica grandes esfuerzos por generar una cultura marítima que conciencie la importancia del mismo pese a que el grado de tecnologización del sector es cada vez mayor. En este sentido, el trabajo de la Organización ha generado una conciencia en el sector donde la principal premisa atiende al hecho de que el factor humano es la causa más frecuente en los accidentes marítimos, pues los errores humanos provocan, aproximadamente, el 80% de los accidentes e incidentes marítimos.

Cuando se toman decisiones, a favor o en contra de las medidas de seguridad, generalmente no se piensa en todas las implicaciones de la decisión, y las personas terminan comportándose inconscientemente de manera incorrecta. Es solo tomando conciencia y capacitándose, que se puede lograr un comportamiento seguro en tiempo real, hasta que se convierta en algo natural para todos.

CESMAr # Educar y Concientizar, Nuestro Compromiso.

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